Sociópata cerca

Falta de empatía y remordimiento al dañar a los demás, indiferencia en cuanto a lo que está bien y mal, engaños constantes para manipular a los otros, crueldad, cinismo y falta de respeto, uso de la simpatía o el ingenio a fin de manipular a los demás para obtener un beneficio, arrogancia y sensación de superioridad… ¿Conoce a alguien cercano con estas características?

Son algunos de los principales síntomas del trastorno de personalidad antisocial conocido como sociopatía, que fue el primer diagnóstico que hicieron especialistas en salud mental a Juan Carlos “N”, el hombre señalado de estar involucrado en la desaparición y asesinato de por lo menos 20 mujeres en Ecatepec, Estado de México.

“Si yo no fui feliz en ese momento, nadie lo va ser. Si me dejan libre, voy a seguir matando mujeres por el odio que les tengo, ni una pinche vieja me va a faltar al respeto, jamás…” fueron parte de las declaraciones que se dieron a conocer después de su captura a través de la filtración de un video.

¿Con cuántos sociópatas convivimos o trabajamos? ¿Cuántos de estos comportamientos son “socialmente” aceptados sin consecuencias? Quizá no se llegue a la conducta extrema de arrebatarle la vida a alguien como probablemente decidió Juan Carlos y muchos otros sujetos, pero cuánto daño se genera en los distintos ambientes en los que mujeres y hombres conviven y llegan a manifestar este odio disfrazado de distintas formas, sutil y delicado, sin mostrar la base perversa que lo impulsa.

Los expertos coinciden que se trata de una estructura psicológica dañada probablemente desde la infancia, personas que han sufrido abuso físico, emocional, crecen o viven con un gran resentimiento en general hacia las personas y la sociedad. Esa conducta es una manera de desquitarse, mediante el poder, pretenden adueñarse de la persona a la que violentan.

Días después de que el país se conmocionara con las declaraciones del supuesto homicida -por unas horas, porque ya es mecánica la amnesia colectiva que adquirimos ante tantos hechos violentos- la consultora GLAC, que en diversos estudios analiza la violencia y estructura criminal en México y que, irónicamente, dirige Genaro García Luna, quien fuera secretario de Seguridad Pública en el polémico sexenio del panista Felipe Calderón, señaló que Jalisco presenta una mayor incidencia de casos de violencia familiar en contra de mujeres asociada al incremento en el número de feminicidios. Es decir, un aumento de 56.3 por ciento entre enero y agosto de 2018, respecto al mismo periodo del año anterior.

Comportamientos, ambientes, acoso, intimidación física, sexual, laboral o política, inseguridad. Todo se relaciona con el origen, desarrollo y consecuencias de la violencia que vivimos particularmente las mujeres. Lo que inicia con una ausencia de empatía permanente y mordaz puede terminar en un feminicidio.

Así la realidad atroz que hay que enfrentar.

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