El interés superior de la niñez… que a nadie le importa

Fueron casi siete horas las que pasaron el pasado viernes dos niñas, de cuatro y cinco años de edad, al interior de una camioneta, con su madre muerta en uno de los asientos y presumiblemente el padre, sin vida también, en la cajuela. Vecinos de la colonia Guadalupana, en Tlaquepaque, escucharon que la camioneta llegaba a la calle La Villa alrededor de la una de la mañana. El reporte a la policía se realizó a las 7:30, media hora más tarde llegaron las primeras unidades de la policía municipal y, según palabras de los elementos de seguridad, “por protocolo y hasta que lleguen de trabajo social”, no podían sacar a las menores de esa terrible escena. Ese día durante la madrugada el termómetro registró una temperatura de 11 grados centígrados.

¿Protocolo? ¿Cuál exactamente? ¿En qué momento dos menores se convierten en la espera de tiempo para el llenado de formatos de la figura conocida como primer respondiente y de los indicios a recabar?

Uno de los principales objetivos del Sistema de Justicia Penal que se puso en marcha en México en junio de 2016 -en teoría- es, o era, el irrestricto respeto a los derechos humanos, de víctimas y detenidos. A dos años y medio de distancia las dudas sobre un sistema justo y eficaz prevalecen, al igual que la inexistencia de un trato humano y digno a las víctimas.

Los policías que atendieron el servicio observaban y tomaban fotos con sus celulares a las niñas afuera del vehículo, una de ellas les decía que adentro estaba su mamá muerta. No llegaron después los de “trabajo social”, fueron dos paramédicos de la Cruz Verde los que abrieron de inmediato una puerta trasera de la camioneta para rescatar a las niñas y sacar también dos cobijas para taparlas. ¿No pudieron hacer lo mismo los elementos policiacos? No estaban resguardando los fierros de un vehículo involucrado en un accidente, se trataba de dos personas que se verán afectadas por el resto de sus días por el hecho violento en el que se vieron involucradas.

El primer respondiente es la primera autoridad con funciones de seguridad pública en el lugar donde ocurre un evento. Es el encargado de realizar la valoración de los hechos.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) elaboró un manual sobre la justicia en asuntos relacionados con niños víctimas y testigos de delitos. Expone por encima de todo el interés superior del niño: “todo niño tiene derecho a que se le proteja contra toda forma de sufrimiento, abuso o descuido”.

Se puede justificar esta omisión policial como falta de recursos o capacitación, pero no, se trata de la ausencia de sentido común y sobre todo, de humanidad de parte de los involucrados en la seguridad pública, en todos los niveles de Gobierno. Humanidad que no ofrecen los recursos ni un taller de actualización. En ese nivel estamos.

(puntociego@mail.com)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *